Mi Historia

Amo haber nacido en Ginita, mi niña interior, una princesa que vino con los ojos abiertos a la belleza del mundo, una princesa que siempre se conectó con la presencia de Dios viéndolo no como una religión, sino como la fuerza que mueve todo cuento existe en este plano.  Ella, “Mi niña” me enseño que esa belleza no solo estaba afuera, sino que también estaba dentro de mí, ella me guio a emprender un camino que no terminará nunca, el camino de descubrir quién soy y la conexión con el Dios en acción que a través de mí fluye en todo momento.

Mis primeros pasos en la sanación fueron a través de la imposición de manos, camino que me acompaño durante toda mi niñez y adolescencia, donde aprendí que tan solo hay que disponernos a ser canales de amor y toda la energía fluye sin límites, sin restricciones. Mi primera Maestra fue mi madre, quien desde sus conocimientos en lo místico me guio a descubrir que el mundo no es solo lo que vemos, sino que hay muchas cosas más allá. Luego en ese caminar de la energía, me fui encontrando con mujeres maravillosas que se convirtieron en mis maestras, Rosita, Cristina y Barbarita me nutrieron con sus bellas enseñanzas, maestras que me llenaron de su luz y sabiduría.

Así fui creciendo perteneciendo a varios grupos espirituales, encontrándome con seres maravillosos que nutrían mi experiencia espiritual y mi transformación interior, entre ellos me parece lindo resaltar mi gratitud y amor por Jorge Llorente quien fue el primer maestro que me formo; para el que luego se convertiría en mi camino como conferencista.  Allí comienzo mi camino con los elementales (parte de Dios que habita en plantas, flores, frutas, etc), que me han acompañado y guiado en todo este proceso sanador.

Más o menos a los 18 años pase por una crisis de existencialismo, donde me sentía rara y diferente frente a las otras personas de mi misma edad, sentía que no había vivido muchos de los procesos que tendría que haber vivido. A pesar de que siempre fui muy amiguera, en esta época nació en mi un sentimiento de alejarme de todo cuanto fuera espiritual, entré en un momento de “oscuridad” y mi vivencia me llevo a vivir experiencias terrenales... la rumba, los amigos, el trago, las drogas, durante 4 años  experimente lo que la vida iba trayendo, hasta que un día bajando de un pueblo a la madrugada con unas amigas nos accidentamos y por poco nos matamos, estuve 15 días en cama y fue allí durante ese tiempo que sentí nuevamente el llamado del universo para REtomar mi camino, el camino para el que nací.  Después de allí comprendí que todos los extremos son negativos, comprendí que para SER espiritual no hay necesidad de restringirte de nada, ni de aislarte del mundo.  Hasta allí la vida me había regalado la oportunidad de vivir las dos caras de la moneda: La luz y la oscuridad y fue entonces cuando mi vida se convirtió en un TAO, fue desde allí, donde comencé este nuevo camino, este nuevo proceso de amarme y aceptarme tal y como soy, pues soy luz, pero también soy oscuridad, soy día, pero también soy noche, soy alegría y también soy llanto… Cuando comprendí esto pude tomar mi vida de una manera diferente, sin tanta rigidez, sin tantas complicaciones, con más simpleza, con más tranquilidad. 

Para esta época llega a mi vida el conocimiento del masaje y todos sus múltiples beneficios y comienzo a comprender como estamos conformados por un cuerpo, mente y energía.  Se abre para mí la conciencia e importancia de lo corporal y como a través de la materia podemos acceder fácilmente a la sanación interior. Duré 10 años trabajando en la fusión del masaje físico con el masaje energético, creando la técnica del “Masaje Sanador” el cual resulto ser los cimientos de toda mi profesión como Entrenadora de Vidas, ya que en esos años fui comprendiendo como lo más importante son las herramientas, no es tanto conocer y aprender, sino tener como llevar a cabo, como poner en práctica, como pasar de lo abstracto a lo concreto,  Siento que todo lo que soy ahora se lo debo a todos esos años de hacer y hacer masaje sanador  y ver los increíbles resultados que como herramienta traía a la vida de miles de seres.

Al darme cuenta de la importancia de las herramientas, los últimos años de mi vida me he dedicado a estudiar y practicar diversas herramientas sanadoras que van desde lo chamanico, hasta lo racional, comprendiendo que somos puro cerebro, toda la información que tenemos guardada en nuestro disco duro es quien crea a cada segundo nuestra existencia. En esta línea del conocimiento  termino mis estudios en Medicina Tradicional China y lo complemento con la Medicina Ayurvedica, el feng shui, musicoterapia, aromaterapia y el sincronario maya, llegando mágicamente al Tarot Sanador.  A partir de este momento mi carrera da un giro, este es el segundo pilar de mi camino como Entrenadora de Vidas, Agradeciendo infinitamente a mi maestro Juan Carlos por ayudarme a abrir mi mente y mostrarme mundos que para mí eran antes desconocidos, me abrió la puerta a un mundo que ahora exploro en su totalidad, comenzaron a caerse antiguos paradigmas viejos y retrógrados, para dar vida a unos nuevos y amplios como la conciencia de la genealogía,  las jerarquías y la magia.

Ahora estoy aquí conectada totalmente con mi destino, llena de voluntad, disciplina, compromiso, bailando con “MI NIÑA” sin parar esta bella danza, descubriendo la belleza… el cambio… las mutaciones… Ahora continuo sanando mi interior para poder compartirlo con cada persona que se cruza en mi camino, sigo siendo un simple ser humano, con conflictos, temores, dudas, rabias, iras, ansiedades, reconociendo cada vez más mi pequeñez y vulnerabilidad ante este gran universo, estoy aquí simplemente descubriéndome, amándome, perdonándome y permitiéndome SER, vivir y experimentar lo que la vida en su infinita sabiduría va trayendo.


“ABRO MIS BRAZOS A RECIBIR TODO LO QUE MI SER NECESITA PARA SU REALIZACIÓN, TODO ES PERFECTO Y LO ACEPTO COMO TAL, LO PERMITO EN MI VIDA Y LO COMPARTO CON TODOS AQUELLOS QUE QUIERAN OIRLO”

2 comentarios:

Unknown dijo...

Gina te felicito,sigue aportandonos ideas,de como crecer,si esto se aprendiera desde niños en escuelas y universidades,cuantos traumas,culpas,y conflictos familiares mejorarian,lidiar con el desarrollo de conciencia deberia de ser una tarea obligatoria,para la sociedad.

Unknown dijo...

Mil y mil gracias Monik, gracias por leer mis escritos y estar conectada a mi blog. Te envio abrazos y bendiciones...